Bolivia: violencia e impunidad

El viceministro Rodolfo Illanes ha sido asesinado. Más allá del hecho de que toda pérdida de vidas es lamentable, ha causado conmoción la manera brutal en la que fue golpeado y torturado hasta morir. Desgraciadamente estás cosas suceden en Bolivia con cierta regularidad.

Penosamente el presidente Morales, no pierde oportunidad para sacar provecho político de cualquier situación y ahora afirma que había una conspiración y que se detuvo un intento de golpe de Estado. Esto por supuesto es risible, ya que matar a un viceministro, a pesar de lo atroz, dista mucho de ser parte de una acción golpista. Quienes mataron a Illanes lo hicieron en el calor de la rabia por la muerte de 3 compañeros mineros, y podemos presentir que lo hicieron porque en la tradición andina, a pesar del mentiroso discurso oficial, reina la cultura de la violencia y la fuerza. La cultura de los cooperativistas mineros, es la cultura del bloqueo, del uso de la fuerza, de la violencia sindical, del abuso a las mujeres, del corporativismo violador de los derechos individuales, de las posiciones radicales y maximalistas. Es la misma cultura de los cocaleros, es la misma cultura de la Central Obrera Boliviana, es la misma cultura de los actuales gobernantes. Por eso éste es un conflicto interno entre sectores del MAS.

Pero volviendo a Evo Morales, hubiera sido una muestra de decencia y compunción el haber condenado la muerte de su viceministro y punto. Sin embargo recurrió por enésima vez a la mentira de las teorías conspirativas, a la mano del imperio y la derecha, a usar a un ser humano que él conoció y que murió por su proceso de cambio, para beneficiarse o victimizarse políticamente. Por supuesto, no hay nada que extrañarse del actuar de quienes algunos acólitos consideran “la reserva moral de la humanidad”.

Fuera de la reprochable actitud del presidente de Bolivia, me parece bien que el gobierno atrape, enjuicie y castigue a los culpables del hecho y vayamos sentando precedente de que matar en Bolivia no es permitido. Sería bueno también que el gobierno atrape, enjuicie y castigue a quienes, siendo parte de movimientos campesinos afines al MAS, asesinaron a Pedro Oshiro el 2008 poniéndolo de rodillas para darle un tiro en la nuca; a quienes, siendo parte de movimientos cocaleros afines al MAS, mataron a machetazos Christian Urresti en Cochabamba el 2006, a quienes el año 2000 secuestraron, torturaron y mataron a los esposos Andrade, por citar algunos casos de matanzas e impunidad.

Publicado originalmente el 28 de agosto de 2016.

Abrir un negocio en Bolivia

El Banco Mundial publica anualmente el reporte Doing Business donde clasifica a los países según la facilidad para hacer negocios. Según la edición 2016, en Nueva Zelandia se requiere un solo trámite para iniciar un negocio, demora medio día y cuesta 0,3% del PIB per cápita. Por el contrario en Bolivia comenzar un negocio toma en promedio 50 días, 15 trámites diferentes y cuesta un 57,9% del PIB per cápita. Es decir, un boliviano promedio debe gastar 7 meses de sus ingresos para abrir una Sociedad de Responsabilidad Limitada (SRL) y además ir por una serie de trámites, colas, esperas, en muchos casos innecesarias y siempre improductivas.

Algo que me llamó la atención sobre el reporte es que Bolivia es uno de solo 5 países en el mundo donde abrir un negocio (SRL) requiere el uso de servicios legales y notariales. En casi la mitad del mundo para crear una SRL no se necesita ni contratar abogados, ni usar notarios de fe pública porque los procedimientos son simples, los testimonios de constitución son estandarizados y validados por la misma agencia que registra las empresas. En la otra mitad del mundo abrir una SRL requiere el uso de abogados o notarios, pero no ambos. En Bolivia, donde los legisladores y burócratas ponen especial cuidado en hacer las cosas tan complicadas como sea posible, se requiere contratar ambos servicios, y además completar una serie de trámites que no tienen ningún sentido. Por ejemplo, ¿qué necesidad tiene el municipio de pedir una licencia ambiental para una oficina o un negocio de bienes raíces? En fin, si analizáramos detenidamente todos los trámites por los que tienen que pasar los emprendedores, veríamos que fácilmente podríamos recortarlos por la mitad, en número, en tiempo y en costo monetario.

Además, si quisiéramos hacer un esfuerzo, podríamos reducir a un par de trámites y unos cuentos días para abrir un negocio. Por supuesto, por cada trámite adicional existe un grupo de funcionarios públicos que ganan un sueldo y un ejército de tramitadores que ofrecen al emprendedor evitarse el dolor de cabeza de las colas, documentación incompleta, mala información y tiempo a cambio de encarecer el trámite. Y como las campañas políticas requieren un ejército de militantes a quienes hay que recompensar, la función pública se convierte en un botín, un monumento a la ineficiencia y una multiplicación de trámites innecesarios y costosos para el ciudadano pero beneficiosos y rentables para los partidos políticos.

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Hebe de Bonafini: ¿Defensora de los derechos humanos?

Hebe de Bonafini -una de las fundadoras de la ONG “Madres de Plaza de Mayo”- suele ser presentada como una activista a favor de los derechos humanos. Esa designación se repite sin mucho análisis y presentándolo como un dato de la realidad. Pero, ¿realmente será así?

Bonafini saltó a la palestra pública durante la última dictadura militar argentina (1976-1983). Al igual que tantas otras madres cuyos hijos habían sido detenidos por las fuerzas de represión en circunstancias poco claras, realizaba pacíficamente todos los esfuerzos imaginables por averiguar su paradero y rescatarlos con vida.

En momentos en que la mayoría de los habitantes se movían entre la ignorancia, la indiferencia y el miedo por lo que estaba sucediendo en su país, estas madres demostraron un coraje admirable. Se reunían todos los jueves de 15,30 a 16 hrs. en la Plaza de Mayo (que queda frente a la Casa Rosada, la sede gubernamental) con la intención de ser recibidas por el entonces presidente de facto Jorge Videla. Con el fin de reconocerse –y como símbolo de sus hijos- usaban un pañuelo blanco sobre sus cabezas, que en un principio eran hechos con la tela que se usaba para los pañales de los bebés.

Poco a poco estas mujeres comenzaron a ser notadas por la gente común y por la prensa internacional. Pero principalmente, su presencia irritaba al régimen quien mandaba a la guardia policial a amedrentarlas. Incluso, algunas de ellas fueron secuestradas por los militares como advertencia hacia las otras, con el objetivo de que dejaran de “molestar”.

En 1981 se instauraron las denominadas “Marchas de la resistencia” que eran anuales y cuyo fin era reclamar por la vigencia de los derechos humanos en Argentina.

Una vez recuperada la democracia, la Madres de Plaza de Mayo volcaron sus energías en lograr que fueran castigados los culpables de los crímenes de lesa humanidad, que se supiera la verdad sobre lo sucedido en aquellos tiempos oscuros y que en lo posible, se reparara económicamente a las víctimas y familiares de los desparecidos.

Con el correr del tiempo, Hebe de Bonafini se fue convirtiendo en la cabeza más visible de esa organización.

Los hechos aquí narrados muestran a unas madres angustiadas que guiadas por el amor hacia sus hijos, se comportaron de forma valerosa y digna de admiración. Y por supuesto que esa definición también comprende a Bonafini.

Pero, ¿esa circunstancia, por sí sola, las convierte en activistas a favor de los derechos humanos, entendido este término en sentido cabal? Es decir, ¿en defensoras de la dignidad intrínseca de todo ser humano, de los derechos inalienables de toda persona, en denunciantes de toda dictadura sin importar en base a qué “cuento” subyuga y atormenta a los ciudadanos?

Nosotros no creemos en los “colectivos”  sino que pensamos que cada persona se mueve de acuerdo a sus propios intereses e incentivos, por más que en un momento determinado se asocie con otros en procura de alcanzar objetivos comunes. En el caso de las Madres de Plaza de Mayo, el propósito era rescatar con vida a sus respectivos hijos. Ese era el fin principal. La defensa de los DD.HH. era sólo un elemento adicional, un argumento más para alcanzar esa meta.

Hubiera sido posible que Bonafini, tras la terrible tragedia personal que sufrió y movida por la empatía, se hubiera convertido en una auténtica defensora de los DD.HH. Ella misma reconoce el papel relevante que jugó la Asociación Neerlandesa de Mujeres (SAAM) para ayudar a difundir su causa y contribuir a aliviar su dolor. La propia Hebe expresa la siguiente:

“Tal vez la que marcó fue lo que te digo ahora, que las mujeres holandesas se comunicaran con nosotras ni bien nos vieron dar vueltas, esa vuelta que nadie conocía y ya tenía más de un año”.

No obstante no ha sido así. Asusta su indiferencia e incluso la crueldad exhibida frente al dolor ajeno. Resulta obvio que para ella sólo algunos son dignos de gozar de DD.HH. Por ejemplo, condena a Estados Unidos porque tortura y enseña a hacerlo, pero alaba a Fidel Castro que hace otro tanto. Apoya a grupos violentos como la ETA o las FARC, que destrozan y mutilan vidas inocentes. Pontifica acerca de quiénes “merecen” una muerte atroz y quiénes no. Para colmo, encima lo hace mediante la falsedad o mala fe. En base a esa tesitura es que cuando sucedió el atentado de los Torres Gemelas en Nueva York el 11 de setiembre de 2011, afirmó:

“Por eso cuando pasó lo del atentado […], sentí alegría. No voy a ser hipócrita, no me dolió para nada. […] Ahí [en las Torres Gemelas] no murieron pobres, no murieron poblaciones, no murieron viejos. […] El día del atentado yo sentí que había hombres y mujeres muy valientes […] Declararon la guerra con sus cuerpos, manejando un avión para estrellarse y hacer mierda al poder más grande del mundo. Brindé por mis hijos, brindé por tantos muertos, contra el bloqueo, por todo lo que se me venía a la cabeza”.

En los hechos, ese día murieron  2992 personas de todo tipo, nacionalidad, religión y condición social: mujeres, niños, bebes, hombres, ancianos; ricos y pobres; blancos, negros y amarillos. Entre ellos, 247 latinoamericanos.

En otra ocasión apoyó públicamente a las madres de los presos vascos. En el 2000 publicó una carta abierta en la página web de su agrupación, afirmando que esos individuos estaban tras las rejas simplemente por expresar sus ideas o “conocer a alguien que conoce a alguien”. Sus acusaciones fueron respondidas por Amnistía Internacional, quien la desmintió señalando que dicha organización internacional de defensa de los DD.HH “no tiene constancia de casos de presos de conciencia en las prisiones españolas”.

Pero Bonafini no siente empatía por ciertas madres de presos políticos como por ejemplo las Damas de Blanco cubanas. Mujeres que tiene conciencia de la proporción y no se visten con ropajes ajenos. Las antillanas no se autodefinen con palabras grandilocuentes, sino como simples mujeres de diferentes credos e ideologías, que están unidas por el dolor que sienten por la encarcelación injusta de sus seres queridos por la dictadura castrista, y que luchan por su liberación.

Hebe no usa el prestigio adquirido por las Madres argentinas para ayudarlas –como en su momento hicieron las mujeres holandesas con ellas- sino que por el contrario, apoya a los violadores de los DD.HH. en Cuba, Venezuela y en cualquier otro país que comulgue con su ideología.

En conclusión, Hebe de Bonafini no puede ser catalogada de activista a favor de los DD.HH., sino simplemente como una mujer que en el pasado combatió a una dictadura específica porque la afectaba directamente.

Sobre el arte postmoderno

Javier Paz García

Mi madre me legó un sentido de la estética que aplico hasta ahora: si me gusta, es bonito y si no me gusta, no lo es. Y por ejemplo, siendo una ávida lectora, y gustando de varias novelas de Gabriel García Márquez, no le llama la atención “Cien años de soledad” a pesar de ser su novela más famosa; “eso de hombres con colas de chancho son burreras” me dijo una vez.

Uno de mis profesores de economía tenía en su oficina un aerosol de juguete que afirmaba que servía para evitar la charlatanería. Su título era “no bullshit spray”. Efectivamente, luego de entender lo poco que entiendo de economía, he llegado a la conclusión de que abundan los charlatanes en esta profesión. Y una de las características de los charlatanes es usar un lenguaje tan rebuscado y oscuro, que haga que la gente, al no entenderlo, piense que el “economista” es un erudito que se expresa con tanta propiedad y conocimiento que nadie más puede entenderlo.

Uno de los cuentos más famosos de la literatura universal es el de dos charlatanes que le dicen a un rey que le van a confeccionar un suntuoso vestido hecho de hilos de oro que solo puede ser visto por las personas inteligentes. Los charlatanes se embolsican el oro y le entregan al rey aire. El rey para no quedar de ignorante afirma ver un hermoso vestido y todos sus ministros también afirman verlo por los mismos motivos. La farsa solo se descubre cuando un niño pregunta por qué el rey está en paños menores.

En un reciente artículo (El palo en la escoba) el Nobel de literatura Mario Vargas Llosa, critica el arte postmoderno. Que alguien logre colocar un palo de escoba en un museo prestigioso y que la gente pretenda que eso tiene algún valor o mérito muestra que los charlatanes no solo han logrado embaucar a un rey y sus ministros, sino al mundo entero. El arte postmoderno pretende hacer de los garabatos cultura y convertir la mierda en caviar. Y por supuesto mucha gente se come la mierda, y para no quedar de ignorante afirma que es caviar y que está delicioso. Un síntoma del palo de escoba es la cantidad de cuadros que uno encuentra en todas partes que no son más que garabatos, sin significado alguno, sin técnica alguna, sin mérito alguno y que la gente cuelga en sus paredes para sentirse cultos. El mundo del arte ha sido capturado por charlatanes que consiguen oro y entregan aire. Yo, gracias a la influencia materna, considero que la mierda es mierda y un palo de escoba o un garabato no son arte. Un Nobel de literatura concuerda conmigo.

Santa Cruz de la Sierra, 24/07/16

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Educación estatal: con semejante estructura burocrática es imposible adaptarse a los cambios

Junto a Irene Giménez y Eloy Fisher, más otros colaboradores de Goethals Consulting en Panamá, hicimos un estudio, y luego un informe, sobre el papel de los emprendedores y de la educación privada en ese país, con el título “La iniciativa emprendedora en la educación: una alternativa menospreciada”. El sistema educativo panameño es muy similar al resto de América Latina, por lo que el análisis sirve también para otros países.

Aquí va parte de su contenido:

Esa estructura tampoco es flexible a la hora de reaccionar ante los acelerados cambios que se producen en la sociedad moderna: “En este sentido, el marco legal e institucional afecta la oferta de servicios de formación. Las reglas para la aprobación de nuevas carreras a nivel universitario hacen que el tiempo que transcurre entre la detección de una nueva necesidad y la graduación del primer egresado sea de aproximadamente 7 años ya que la aprobación de una nueva carrera toma de 2 a 4 años. Esta realidad limita significativamente la respuesta que puede darse a las demandas del mercado” (p. 102).

Este es un rasgo característico de la actividad emprendedora que se desarrolla en el ámbito del mercado: la capacidad que tiene el emprendedor de anticipar las necesidades del mañana y asumir el riesgo de llevarlo adelante. El mercado no está exento de “planificación”, ya que los emprendedores son quienes planifican la oferta futura, pero lo hacen en forma descentralizada, en forma de distintos planes que aprovechan el conocimiento disperso y verifican entonces su viabilidad. A diferencia de la política pública, el mercado no somete a toda la población a un ensayo en particular, llevando a todos al éxito o, la mayor parte de las veces, al fracaso; el mercado genera decenas de experimentos de los cuales se aprende y los consumidores seleccionan aquellos que mejor se adaptan a sus necesidades. Esto es particularmente cierto en el ámbito de la educación actual, cuando la tecnología y los servicios en red están revolucionando las metodologías para la enseñanza.

Un sistema que desde hace décadas hace profesión de fe de su misión en favor de los más pobres y necesitados, no llega a alcanzar esos objetivos después de haber destinado recursos millonarios. Se reconoce, por ejemplo, que estos sectores, particularmente los indígenas, reciben el peor servicio, y no es de extrañar que obtengan los peores resultados. Dice el Plan Estratégico (2014): “Las escuelas indígenas oficiales obtuvieron los resultados más bajos en todas las asignaturas evaluadas”.

Este artículo fue originalmentepublicado en El Foro y el Bazar (Guatemala) el 10 de agosto de 2016.

Santos progres

Leí una entrevista con el famoso actor Benicio del Toro en el que expresaba su enorme admiración por el Ché Guevara, y declaraba estar muy impresionado por “su determinación. Aunque tenía asma, siempre intentó subir el volcán Popocatéptl, pero nunca llegó a la cima. Ese espíritu de superación, esa búsqueda de la verdad, esa determinación por estar siempre del lado de los olvidados”.

Esto es realmente asombroso, porque pinta a Guevara como si fuera la Madre Teresa de Calcuta. Ella sí que se sacrificó por los olvidados. La Santa y su congregación, como es sabido, se especializaron en el cuidado no simplemente de los pobres sino de “los más pobres de los pobres”. Lo han hecho, como tantos millones de personas generosas y solidarias, sin recurrir a ninguna violencia, y buscando la solidaridad genuina, es decir, la que brota de la libertad.

En abierta contraposición, el Ché Guevara extendió la violencia en dos continentes y contribuyó a edificar y consolidar la más duradera dictadura de América Latina, tan duradera que todavía dura. Nunca estuvo “del lado de los olvidados” sino del lado del comunismo, es decir, del lado del régimen más criminal y empobrecedor que nunca hayan padecido los trabajadores en toda la historia de la humanidad. El comunismo es lo que aplicó Guevara en Cuba a sangre y fuego. El comunismo lleva cien millones de víctimas en el último siglo, muchas de ellas asesinadas por la represión comunista, y muchas muertas de hambre como resultad de la aplicación de políticas anticapitalistas, que siempre dan como resultado la miseria de los pueblos.

¿Cómo pudo Benicio del Toro santificar de esa manera tan irresponsable a un criminal como el Ché Guevara, cuya “determinación” y “espíritu de superación” fueron orientados siempre a la consecución de lo peor para el pueblo?

Pues por la misma razón por la que tantos y tantos artistas han respaldado ese sistema, el más brutal de la historia: porque sólo se toma del socialismo sus objetivos, y jamás se tiene en consideración sus resultados. Claro, ningún comunista ha dicho nunca que su objetivo sea imponer dictaduras sanguinarias y matar a la gente de hambre o en atroces campos de concentración. Como eso es sistemáticamente el resultado del comunismo, entonces los comunistas han dedicado todos sus esfuerzos a la propaganda, que consiste, entre otras cosas, precisamente en insistir siempre en los propósitos del socialismo, no en sus logros reales.

Otro objetivo, hablando de un actor de cine como el señor del Toro, es que el cine oculte la verdad a sus espectadores, de modo que haya miles de películas sobre los nazis, pero ¿cuántas películas ha visto usted sobre los muertos por el comunismo? Muy poquitas ¿verdad? Podría don Benicio pensar un poco en esas víctimas, esos verdaderos “olvidados”.

Vicente Rocafuerte sobre la reelección presidencial

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En el artículo de hoy en “Memorias Porteñas” de Guillermo Arosemena, encuentro este interesante fragmento de una carta de Vicente Rocafuerte dirigida a Francisco Aguirre, presidente de la Convención que se reunió en Cuenca en 1843 para modificar la Constitución del Ecuador de 1835 de tal manera que, entre otras cosas, permita la presidencia perpetua:

“…el estado de mi salud no me permite volver a la Cámara; y aunque estuviera bueno, no me sería lícito tomar asiento en una Convención, cuya mayoría, en mi concepto, ha engendrado un monstruo constitucional, con el único objeto de elevar, por tercera vez, a la primera magistratura, a un jefe [Juan José Flores] que no ha sabido corresponder a las esperanzas de paz interior y exterior, de arreglo en las rentas públicas y de ventura progresiva, que la República había concebido y que tenía derecho para exigir que se hubiesen ya realizado. Como representante de la nación he protestado contra este atentado a las libertades públicas, y mi protesta ha sido rechazada por la mayoría corrompida, que avasalla la Cámara, privándome del derecho que me compete, como diputado, para emitir libremente mis opiniones, y hacerlas constar en las actas de las sesiones. La escena escandalosa de ayer manifiesta el estado de abyección y servilismo en que yacen los pretendidos representantes del infeliz Ecuador. Fiel a la Constitución de Ambato y a las leyes existente que he jurado sostener, no podré aprobar nunca el trastorno de las instituciones establecidas, sin necesidad urgente, ni conveniencia pública, y sin más objeto que favorecer las aspiraciones de la codicia y de la ambición”.

Arosemena dice de la idea de la presidencia perpetua: “más de 170 años después, sigue en la mente de los ecuatorianos”. Por eso es que hoy, las palabras de Rocafuerte siguen igual de vigentes.

En Venezuela, titulares que parecen broma

INN05. MANIZALES (COLOMBIA), 30/05/2014.-Fotografía del 11 de marzo de 2014 de empleados de la compañía Pugg 621. Esta empresa de la ciudad colombiana de Manizales se ha propuesto competir en el mercado mundial de la ropa interior masculina, liderado por marcas como Armani, Hugo Boss y Calvin Klein, con piezas que combinan diseños arriesgados e innovaciones para los diferentes clientes. Calzoncillos clásicos, con olores o confeccionados con telas especiales, bóxers, pantalones de pijama, bañadores y camisetas básicas forman parte de las creaciones de Pugg 621, que ya exporta a ocho países y facturó 64.000 dólares en 2013. COLOMBIA.INN/CHRISTIAN ESCOBAR MORA

Hace poco empecé a seguir la cuenta en Twitter del diario venezolano El Nacional. De repente vi en mi timeline un titular que parecía más de la cuenta humorística “Chiguire Bipolar” que de un diario de prensa tradicional. El titular decía “Costureras tienen más trabajo: venezolanos mandan a ajustar la ropa por dieta forzada“.

Al leerla todo se percibe todavía más surreal:

Desde que el venezolano se vio forzado a cambiar la dieta debido a la escasez y a los altos precios de los alimentos, muchos han perdido peso y han recurrido a las costureras para arreglar la talla de sus prendas porque comprar ropa nueva les resulta muy costoso. “Lo que más hacemos es el cambio de talla a una más pequeña. Un cliente bajó tres tallas con el cambio de dieta porque la comida está muy cara”, dijo Eufemia Abreu, encargada de un negocio de costureras en Altamira.

Hacia el final del artículo una costurera indica que aunque tienen más clientes, a estos cada vez se les hace más difícil asumir los costos de sus servicios, por los cuales las costureras se ven obligadas a cobrar más debido al alza generalizada de los precios (inflación). Una de ellas explica: “Subimos cada vez que aumentan los materiales, alrededor de cada dos meses. Cuesta conseguir hilos y cierres”. Otra costurera dice que es difícil obtener los materiales para realizar los ajustes, por ejemplo, los cierres y los hilos: “Se ponen escasos. Hace unos meses un hilo estaba en 200 bolívares y ahora en 1.000. Las agujas pasaron de 50 bolívares por unidad a 1.400. Los paquetes de 10 agujas de 120 bolívares a 4.000”.

Este episodio del “boom” de las costureras también sirve para ilustrar que simplemente crear más trabajo no necesariamente enriquece a las personas. Aunque las costureras tengan mas trabajo, parece que ni ellas ni la sociedad en su conjunto se están enriqueciendo. De hecho parece que aunque las costureras tengan más trabajo –y también lo tengan otros obligados a remendar cosas que en sociedades más ricas no necesitaran ajustes por dietas forzadas (sin mencionar la obvia incomodidad de estar sometidos a una dieta forzada) o simplemente serían sustituidas por una nueva compra– su “bonanza” particular es evidencia del empobrecimiento de la sociedad en su conjunto.

Y lo mismo sucede con los zapatos y, es de suponer, con muchísimas cosas más que en casi el resto del mundo damos por sentado.

La indigna actuación de la FAO en Venezuela

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La FAO es la organización de las Naciones Unidas que se ocupa de la alimentación y la agricultura a nivel mundial. En los pasados cuatro meses les he enviado cartas a la oficina central en Roma, a la oficina de Washington y a la Oficina de Caracas, sin obtener respuesta alguna. Le envié dos mensajes al Sr. Bernardo Kliksberg, quien es asesor de este organismo para América Latina, sin que este señor tuviese la elemental cortesía de un acuse de recibo.

¿De qué se trataban mis cartas? De la indigna, parcializada y poco profesional conducta de la representación de las FAO en Caracas, a cargo del Sr. Marcelo Resende desde hace varios años. Para la representación de las FAO en Venezuela el gobierno de Hugo Chávez, primero, y ahora de Nicolás Maduro, han sido un ejemplo de eficiencia en obtener para el país soberanía alimentaria y en establecer eficientes sistemas de distribución de alimentos para la población venezolana. La prensa ha citado al Sr. Resende diciendo lo siguiente en Marzo de este año, ver: Resende, delegado de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), felicitó al gobierno venezolano por crear “el mejor sistema popular de distribución de alimentos”.

Resende manifestó en una reunión con el ministro de Alimentación Rodolfo Marco Torres: “Felicito al pueblo de Venezuela y su gobierno por crear la mejor red pública para distribuir alimentos y también los felicito por lograr una activa participación y organización social de todo su pueblo”. En abril, 2015, este personaje agregó que Venezuela “era un ejemplo de políticas públicas en materia de alimentación” y dijo que en “Venezuela no existía hambre gracias a los esfuerzos del gobierno”, celebrando la existencia de MERCAL, PDVAL y los Abastos Bicentenarios.

Estas declaraciones han sido hechas en abierto contraste con la realidad venezolana, ejemplificada por los saqueos a mercados, el espectáculo de las largas colas para adquirir lo poco que pueda encontrarse en los mercados y la reciente estampida de miles de venezolanos hacia Colombia a comprar comida cuando el régimen se digna abrir la frontera cerrada desde hace largos meses. En otro escrito muy elogioso para el gobierno (ver aquí), El Sr. Resende, representante de las FAO en Caracas dice (mi traducción):

“No solamente Venezuela ha logrado cumplir con las metas del Milenio en materia alimenticia sino que sido capaz de eliminar completamente el hambre en la región gracias a su cooperación internacional… Venezuela y las FAO creen firmemente en la meta de cero hambre”.

Agregó Resende que la cooperación con el gobierno de Venezuela está basada en el Plan de Acción de Hugo Chávez para erradicar el hambre en la región.

El gobierno de Chávez y de Maduro le dio a la representación de las FAO en Caracas doce millones de dólares para este programa, lo cual explica los elogios desmesurados de la representación de ese organismo hacia el régimen venezolano. Ello le ha permitido a la prensa mercenaria del régimen hacer creer que no hay problemas de alimentación en el país. Venezuelanalyisis, pasquín virtual del gobierno en inglés reprodujo hace pocos días un escrito que menciona la complaciente melosidad de las FAO con el régimen (mi traducción):  “La distribución de alimentos ha permitido la disponibilidad de renglones alimenticios básicos a precios subsidiados…. Estos esfuerzos han hecho posible logros históricos en seguridad alimentaria, de acuerdo a lo que testimonia las FAO”.

Publicado originalmente en el blog Las armas de Coronel (EE.UU.) el 17 de julio de 2016.

Cultura y subvención estatal

Yo sería un beneficiado de la subvención del arte y la cultura porque me gusta la literatura, la música y el teatro. Y aquí se viene un gran error, la idea de que rechazar la subvención del Estado a la cultura es estar en contra de la cultura. Semejante proposición es similar a decir que postular la separación entre Estado y religión es equivalente a estar en contra de la religión. Y en la misma y equivocada línea argumental andan quienes afirman que sin Estado no habría cultura, lo cual es equivalente a decir que no habría lenguaje, ni cuentos, ni tradiciones, ni buenos modales, ni valores.

Me parece fabuloso que las personas y las organizaciones privadas apoyen a la cultura. Solo podemos felicitar a las empresas e instituciones que promocionan y sustentan al arte y los artistas, porque lo hacen con su dinero. Pero el Estado maneja el dinero de todos, con el agravante de que obtiene ese dinero mediante la fuerza (nadie paga impuestos de buena gana). Entonces, debería, en primer lugar quitar lo menos posible el dinero de los ciudadanos y en segundo lugar, gastarlo en las cosas absolutamente indispensables y cuyo beneficio sea más o menos equitativamente distribuido.

Pero para no quedarnos en lo abstracto, quisiera dar un ejemplo. Chaplin Show es una fábrica de talentos y produce humor excepcional. Personalmente me gusta mucho y creo que pocos estarían en desacuerdo su calidad y trayectoria. Chaplin Show, según lo que ellos dicen al inicio de sus espectáculos, recibe el auspicio de la gobernación o el municipio (no recuerdo de cual), es decir del Estado. Ahora ¿qué público asiste a Chaplin? Me animaría a decir que el 95% es gente con condiciones económicas por encima de la media. Entonces, el Estado, como un Robin Hood al revés, quita a los pobres (impuestos), para beneficiar a los ricos, mientras la educación pública es una vergüenza y la salud pública es un martirio y el transporte público es incipiente.

Finalmente, a juzgar por lo que uno escucha, pareciera que todos estamos de acuerdo en que los políticos son en general ladrones y corruptos. Entonces, la prudencia y el sentido común nos llevarían a concluir que a los políticos (que al final son los que tienen el control del Estado) uno debe darles lo mínimo posible en recursos para que hagan las labores indispensables de la sociedad. Quienes admiten la corrupción de los políticos y a la vez piden un Estado más grande, involucrado cada vez más en los asuntos de la gente, no tienen claras sus ideas.

Santa Cruz de la Sierra, 15/05/16