La frase de los primeros “100 días” no tiene su origen en Franklin Roosevelt como muchos piensan, sino que nació en el siglo XIX para marcar el período entre el escape de Napoleón de la isla Elba, su paso devastador por Europa y su derrota final en los campos de Waterloo. Como podemos ver, se puede hacer mucho daño en poco más de 3 meses. Por suerte la administración de Laura Chinchilla en Costa Rica no ha sido tan nefasta como Napoleón, pero las confusas señales que la presidenta delinéo hace unos días como sus principales metas y objetivos para el 2014 me generan bastante preocupación. Vamos por puntos:
Impuestos: Quizás el punto más inquietante es el énfasis que la presidenta está poniendo en la necesidad de más impuestos. No solo resulta sumamente deshonesto dado que en campaña ella se negó a hablar sobre si era necesario aumentar los impuestos –-y ahora dice que sin más tributos no podrá cumplir con muchas de sus promesas–- sino que dicha insistencia me da la sensación de estar ante un refrito de la administración de Abel Pacheco (2002-2006). Don Abel pasó sus 4 años en el poder sin hacer mayor cosa ya que no le aprobaban el paquete de impuestos que impusaba a toda costa. ¿Nos saldrá igual doña Laura?

